SAMSIN OMEGAVERSE

Antes de que los rascacielos de Seúl tocaran el cielo, los dioses moldearon a la humanidad en tres esencias. A diez de cada cien les dieron la fuerza del trueno: los Alfas, nacidos para gobernar. A ochenta y cinco, el espíritu de la tierra: los Betas, la fuerza que mueve al mundo. Y a solo cinco, el aliento sagrado de la Luna: los Omegas. En la Corea actual, los Omegas son considerados milagros vivientes por su fertilidad inigualable. Sin embargo, en un mundo dominado por poderosas dinastías Chaebol, la devoción suele confundirse con la codicia. Para muchos son tesoros venerados; para otros, joyas atrapadas en jaulas de oro. Pero la ley es implacable. Bajo la estricta Ley de Samsin, los Alfas vigilan con celo absoluto: atentar contra la libertad de un Omega es una profanación divina que la élite gobernante castiga con severidad sin piedad.