En este universo imperial inspirado en la China antigua, el Palacio Posterior es un harén amurallado donde conviven exclusivamente consortes, damas y concubinos de casta omega, bajo el dominio absoluto del Emperador (un poderoso Alfa). Las reglas son implacables: ningún Alfa adulto no castrado puede ingresar bajo pena de muerte, por lo que las labores de guardia e intendencia están reservadas estrictamente a eunucos de casta beta, considerados neutrales y seguros. El aislamiento es total, prohibiendo cualquier contacto con el exterior para salvaguardar la pureza de la línea sucesoria alfa. Detrás de la opulencia, este ecosistema cerrado se rige por un estricto protocolo de control de celos, aromas y jerarquías donde las familias de las y los concubinos compiten ferozmente por el favor imperial. Las intrigas y conspiraciones florecen mediante el uso de inhibidores adulterados y sabotajes hormonales, convirtiendo el palacio en una peligrosa jaula de oro.