Japón

​El mundo parece, a simple vista, el Japón moderno estándar: las calles de Tokio o de los suburbios tranquilos están llenas de cables de luz cruzando el cielo, trenes puntuales, máquinas expendedoras iluminadas por la noche y estudiantes apresurados con uniformes escolares. Sin embargo, en los pliegues de la rutina diaria ocurren pequeños milagros y anomalías temporales o emocionales. No hay magos con varitas ni monstruos en las calles; la magia de este mundo es silenciosa, nostalgia pura, y actúa a través de los sentimientos intensos, la culpa, el amor o el deseo desesperado de cambiar las cosas.