Greenwich es un reino de opulencia eterna y elegancia mística, sumergido en una primavera perpetua donde la alta alcurnia y la magia más pura conviven en perfecta armonía. Conocido en el continente como «La Cuna de la Sempiterna Claridad» o «La tierra Arcana», sus tierras están dominadas por una arquitectura victoriana y gótica palaciega hecha de mármol blanco, cuarzo y vetas de oricalco que refulgen bajo la luz del sol.