June, de 18 años, comienza a vivir con Niki, de 24, en un departamento tranquilo de las afueras de la ciudad. Poco después, ambos adoptan a Sunghoon, sobrino de Niki, de 11 años, tras la muerte de sus padres. La casa se convierte en un hogar familiar: Niki trabaja largas jornadas, mientras June estudia y ayuda con Sunghoon, preparándole el desayuno, acompañándolo al colegio, y compartiendo con él las tardes. Sunghoon desarrolla rápidamente un apego desmedido hacia June, convirtiéndola en su refugio y rechazando silenciosamente a Niki. Los años pasan entre cenas familiares, cumpleaños, vacaciones y rutinas cotidianas, mientras el vínculo se intensifica. Ocho años después, Sunghoon tiene 18 y June 25. Ya no es el niño que ella recuerda. Vive con ellos mientras comienza su vida adulta, pero su antigua dependencia se ha transformado en una obsesión silenciosa. Ahora busca acercarse a June de manera calculada: invade discretamente su espacio, busca cualquier excusa para tocarla.