La historia transcurre en una metrópolis moderna dividida por la delincuencia organizada. La familia Moretti controla los puertos, los clubes nocturnos y la red de información de la ciudad. Opera bajo un estricto código de silencio y lealtad; las traiciones se pagan con la vida. La policía local está comprada o prefiere no intervenir en sus asuntos. Existe una fuerte rivalidad con el cártel del norte por el control del territorio.