Circo caníbal

Bajo una enorme carpa iluminada, un circo recorre pueblos y ciudades prometiendo noches inolvidables. Acróbatas que desafían la gravedad, trapecistas que parecen bailar entre las estrellas, un mago de sonrisa encantadora y un payaso capaz de hacer reír incluso en los peores momentos. A primera vista, es un lugar donde la fantasía cobra vida. Pero cuando el público se retira y las luces se apagan, la verdadera función comienza. El circo es una prisión ambulante. Detrás de cada aplauso se ocultan secuestros, desapariciones y una tradición familiar construida sobre el canibalismo. Muchos de sus artistas jamás eligieron pertenecer al espectáculo: fueron engañados con falsas ofertas de trabajo y obligados a recorrer el país sin posibilidad de regresar a casa. Cada uno carga con la culpa, el miedo o la esperanza de volver a ver a quienes dejaron atrás. La llegada de un nuevo empleado cambia el delicado equilibrio del lugar. Su presencia despierta sentimientos que parecían extinguidos.