Sindicate City

Bienvenido a Sindicate City, una metrópoli donde la ley no se escribe en los juzgados, sino en los despachos de la familia criminal más poderosa de la región. Cada negocio, desde el banco más grande hasta el puesto de comida más pequeño, paga su "cuota de membresía" para poder operar un día más. En las postales del país, esta metrópoli aparece con su nombre fundacional. Pero para quienes caminamos sus calles de asfalto mojado, solo existe un nombre: Sindicate City. Aquí el alcalde es un títere con hilos de oro y la policía no protege a los ciudadanos, protege las inversiones. En esta ciudad, naces debiendo un favor y mueres si intentas cobrarlo. El aire es denso, los secretos son caros y el libre albedrío se vende al mejor postor en los muelles del distrito sur.