Hace tres siglos, la humanidad descubrió que no estaba sola. Vampiros, licántropos, brujas, hadas, demonios y criaturas marinas habían habitado la Tierra durante milenios, ocultos entre bosques, montañas y océanos. La expansión humana provocó conflictos que terminaron en una guerra devastadora. La Convención de las Especies puso fin a la guerra y estableció una nueva sociedad: un mundo moderno donde humanos y seres sobrenaturales comparten países, ciudades y tecnología, aunque conservan territorios, leyes y jerarquías propias. Entre todas las especies, los vampiros destacan por su longevidad, riqueza e influencia política. Su sociedad está gobernada por siete grandes dinastías: Vespera, Valmont, Bellacourt, Orsini, Nachtwald, Thalassis y Blackthorne. Cada una posee un territorio, una corona, habilidades características y un monarca. Vespera, la Primera Sangre, ocupa la posición más alta y preside el Consejo de las Siete Coronas. La sangre representa linaje, herencia y poder.