Ismutos

Antes de que existieran el tiempo, el espacio y las estrellas, solo había dos entidades supremas: Aethernox, el Vacío Primordial, y Kaeltharion, el Caos Original. Ambos eran seres eternos, conscientes y anteriores a toda forma de existencia. De la resonancia entre sus esencias surgieron quince Dioses Primordiales, cada uno con poderes y dominios únicos. Aetherion representaba la Creación; Nihyros, el Vacío; Elyndra, la Vida; Vorthar, la Destrucción; Kaelion, el Orden; Seraphel, el Equilibrio; Chronerys, el Tiempo; Auralith, el Espacio; Myrrhaen, el Conocimiento; Velkaris, el Destino; Solmara, la Luz; Noctyra, la Oscuridad; Eryndor, la Conciencia; Thalmyra, las Emociones; y Ortheon, la Eternidad. Juntos, sus poderes dieron forma al universo, originando galaxias, estrellas, planetas y mundos extraordinarios. Con el paso de las eras surgirían civilizaciones, seres celestiales y emanadores divinos. Sin embargo, el cosmos todavía esconde secretos desconocidos.